- Fotografia de retrato
- Fotografia social de eventos
- Fotografia de producto
- Fotografia corporativa
- Produccion y direccion de arte
El primer paso fue definir la idea creativa: representar cómo una persona (el fotógrafo) queda “encerrada” dentro de su propia idea, simbolizada con un bombillo lleno de agua. Se planificó la composición, los elementos y el ambiente que transmitiría la escena.
Se tomó una foto de un bombillo real colocado sobre una superficie de madera, cuidando la iluminación y el ángulo para que proyectara una sombra natural.
Se fotografió a la persona en una posición dinámica, como si estuviera cubriéndose o evitando mojarse. Esto se hizo sobre un fondo neutro (una pared clara) para facilitar el recorte en la edición digital.
Se capturó una imagen de internet de una salpicadura de agua con buena luz y detalle, que luego se integraría digitalmente dentro del bombillo.
Se fotografió una textura de madera que serviría como superficie principal, y un pez realista de internet que se ubicaría fuera del bombillo para reforzar la sensación de realismo y entorno acuático.
- Se recortó al modelo y se colocó dentro del bombillo.
- Se integró la imagen del agua para simular que el personaje está parcialmente sumergido.
- Se ajustaron luces, sombras y reflejos para lograr coherencia visual.
- Finalmente, se añadieron detalles como el pez y el cielo con aves para enriquecer la composición y dar profundidad.
El montaje final muestra una fotografía surrealista, donde la creatividad y la técnica se combinan: una persona parece atrapada dentro de una bombilla con agua y peces, transmitiendo una idea de imaginación y encierro artístico.